Clínica de Podología Isabel Jiménez | Expertos en el Cuidado de Tus Pies en Málaga

Con la llegada del verano y las altas temperaturas, nuestros pies necesitan comodidad y huir del calor, por eso hacemos un uso prolongado de las chanclas, pero… ¿estas son buenas para nuestra salud?

Las chanclas son un calzado diseñado para usarlo únicamente en piscinas, vestuarios y duchas públicas para prevenir el contagio de papilomas y hongos en los pies.

¿Por qué tiene un uso tan limitado? ¿Qué consecuencias puede tener su uso?

  • Marcha inestable. La falta de sujeción de las chanclas provoca inestabilidad y puede aumentar el riesgo de esguinces y torceduras.
  • Caídas y resbalones, especialmente cuando están mojadas.
  • Favorece los dedos en garra. Para sujetar la chancla el pie se ve obligado a realizar una garra con los dedos en la fase de oscilación y con ello, provoca una mayor tensión en la musculatura.
  • Inflamación de algunos tejidos por la tensión excesiva, como por ejemplo la fascitis plantar.
  • Rozaduras y heridas, especialmente en uso prolongado.

¿Qué calzado puede sustituir las chanclas?

Las sandalias son la mejor opción, ¿Qué características deben tener?

  • Abiertas y transpirables. Para dejar respirar nuestros pies y evitar hiperhidrosis (exceso de sudoración).
  • Sistema de sujeción mediante velcro, hebillas o cordones, para permitir una adecuada regulación según el pie de cada uno. Importante que tenga agarre en el talón.
  • Suelas flexibles, que permitan el movimiento natural del pie.
  • Materiales suaves, para evitar heridas en zonas de roce.

En resumen, las chanclas para recorrer largas distancias no son recomendables ya que provocan inestabilidad de la marcha y diferentes patologías como fascitis plantar o dedos en garra. Si tienes duda de qué calzado usar en verano no dudes en contactar con nosotros, estaremos encantados de aconsejarte.

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