Clínica de Podología Isabel Jiménez | Expertos en el Cuidado de Tus Pies en Málaga

El pie de atleta (tiña pedis) es una infección provocada por dermatofitos (hongos) que afecta a la piel de los pies, especialmente entre los dedos y planta del pie.

SÍNTOMAS

El pie de atleta puede afectar a uno o a ambos pies. Los signos y síntomas comunes son los siguientes:

  • Piel escamosa, agrietada o que se descama entre los dedos de los pies
  • Prurito (picor), en especial justo después de quitarse los zapatos y los calcetines
  • Piel inflamada que puede parecer rojiza
  • Ardor o escozor
  • Ampollas
  • Piel seca y escamosa en la planta del pie

PREVENCIÓN

Higiene y cuidado de los pies:

  • Lávate los pies a diario:

Usa agua tibia y jabón, prestando especial atención entre los dedos, y sécalos completamente, especialmente en los espacios interdigitales. 

  • Usa calcetines limpios y transpirables:

Opta por calcetines de algodón o materiales que absorban la humedad y cámbialos regularmente, incluso varias veces al día si sudas mucho. 

  • Deja que tus pies respiren:

Usa zapatos abiertos o sandalias cuando sea posible para permitir que tus pies se aireen y eviten la acumulación de humedad. 

  • Seca bien tus pies después de lavarlos:

Asegúrate de que tus pies estén completamente secos, especialmente entre los dedos, antes de ponerte los calcetines y zapatos. 

  • Considera el uso de polvos antifúngicos:

Si eres propenso al pie de atleta, puedes usar polvos o aerosoles antifúngicos para mantener tus pies secos y prevenir la proliferación de hongos. 

Calzado y ambientes públicos:

  • Usa calzado protector en lugares públicos:

Usa sandalias o chanclas en duchas, piscinas, gimnasios y vestuarios públicos para evitar el contacto directo con los hongos. 

  • Alterna el uso de zapatos:

No uses el mismo par de zapatos todos los días; permite que se sequen completamente entre usos para evitar la acumulación de humedad. 

  • Asegúrate de que tu calzado sea transpirable:

Evita los zapatos que retengan la humedad y opta por aquellos con buena ventilación. 

  • No compartas zapatos ni toallas:

Evita compartir artículos personales con personas que puedan tener pie de atleta para prevenir la propagación de la infección. 

Factores de riesgo:

  • Diabetes:

Si tienes diabetes, es importante controlar tus niveles de glucosa y cuidar la salud de tus pies, ya que la diabetes puede aumentar el riesgo de infecciones fúngicas. 

  • Sudoración excesiva:

La sudoración excesiva puede crear un ambiente húmedo propicio para el crecimiento de hongos. Usa calcetines que absorban la humedad y considera el uso de polvos antifúngicos. 

  • Inmunidad baja:

Si tienes un sistema inmunológico debilitado, es más probable que contraigas infecciones, incluyendo el pie de atleta. Mantén una buena higiene y busca atención médica si sospechas que tienes pie de atleta. 

TRATAMIENTO

  • Medicamentos tópicos:

La mayoría de las infecciones por pie de atleta se pueden tratar con cremas, aerosoles o polvos antimicóticos.

  • Medicamentos orales:

En casos más severos o si los tratamientos tópicos no son efectivos, el podólogo puede recetar medicamentos antimicóticos orales.

  • Higiene:

Lava y seca tus pies con regularidad, y cambia tus calcetines diariamente.

Si los síntomas persisten o empeoran, es importante consultar con un podólogo para recibir un diagnóstico y tratamiento adecuado. 

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